Accidentes Ferroviarios (Parte VIII)

Amagasaki, 2005

Descarrila tren en Japón y choca contra un edificio


Un tren descarriló y chocó contra un edificio; las autoridades calcularon unos 400 heridos; el maquinista no habría obedecido las señales


Socorristas intentan rescatar a los pasajeros del interior de los vagones


AMAGASAKI, Japón - Al menos 50 personas murieron hoy y unas 400 resultaron heridas cuando un tren descarriló y se estrelló contra un edificio de apartamentos en Amagasaki, al oeste de Japón, en el accidente ferroviario más mortífero en cuatro décadas.
El último parte difundido por los bomberos ratificó que hasta el momento son 53 las víctimas. "Hemos confirmado la muerte de 28 hombres y 25 mujeres", dijo un vocero de los bomberos del departamento de Amagasaki.
Mientras que un representante de la comisaría de policía de Hyogo dijo que el balance de las personas heridas es de 417.

Sobrevivientes

Los equipos de rescate lograron localizar a media tarde (hora de Japón) a cuatro personas aún con vida (dos hombres y dos mujeres a quienes se suministró agua), atrapadas en el montón de chatarra en que quedaron convertidos los dos vagones de tren "incrustados" en un edificio de ocho plantas al descarrilar el convoy.
Las autoridades sospechan que el conductor del tren, de 23 años, había acelerado la marcha y no pudo sortear una curva, lo que provocó el descarrilamiento de siete vagones en Amagasaki, una ciudad de clase trabajadora en el oeste de Japón, cerca de Osaka y Kobe.
Según testimonios de pasajeros, el tren -que transportaba a 580 personas en la hora pico de la mañana- iba retrasado respecto al horario previsto porque se había pasado en una estación y había tenido que retroceder para dejar descender a los pasajeros.
Los restos de un vagón estaban esparcidos por todo el edificio y los equipos de rescate buscaban sobrevivientes entre los trozos de metal. Otro vagón estaba volcado en el piso, junto al edificio.
"Los pasajeros que iban parados fueron arrojados hacia afuera y los que estaban sentados fueron tirados al piso. Fue simplemente un caos", relató Tsuneo Hara, un empleado de una compañía publicitaria de Osaka, hospitalizado por una herida en una pierna.
"Una decena de personas no podía pararse y yacía en el piso sin moverse. Las mujeres gritaban y lloraban", contó Hara.
Los familiares de quienes iban en el tren acudían a los hospitales para averiguar sobre sus parientes.
Un gimnasio fue transformado en improvisada morgue a medida que miembros de las familias entraban de a dos o tres a ver los cadáveres. Hasta ahora sólo 11 han sido identificados, indicó un portavoz de la empresa ferroviaria.
Japón tiene una de las redes ferroviarias más extensas y seguras del mundo, que transporta unos 60 millones de personas -casi la mitad de la población del país- cada día.

Antecedente

Se trata de la tragedia más grave desde 1963, cuando un tren de carga colisionó con un camión en Yokahama, cerca de Tokio, y luego fue chocado por dos trenes de pasajeros que venían en direcciones opuestas. Al menos 160 personas murieron en ese accidente.
La compañía ferroviaria West Japan Railway (JR West) dijo en un primer momento que la causa del accidente había sido la colisión del tren con un coche en un paso a nivel pero tras una primera investigación descubrió que el tren descarriló cien metros antes de ese sitio.
"Todavía no sabemos qué causó el accidente", dijo el presidente de JR West, Takeshi Kakiuchi, en una conferencia de prensa.
El conductor del tren, Ryujiro Takami, de 23 años, tenía 11 meses de experiencia en el empleo y en junio del año pasado también se había pasado en una estación, indicó otro alto funcionario de la compañía, añadiendo que no estaba claro si había acatado el límite de velocidad en la curva, de 70 kilómetros por hora.
El conductor estaba seriamente herido, pero cooperaba con la policía intentando determinar las causas del desastre.
JR West dijo que el conductor se pasó ocho metros de la estación Itami y tuvo que volver atrás, lo que provocó un retraso de un minuto y 30 segundos.
"Usaba ese tren todos los días, pero me pareció que iba más rápido de lo habitual", dijo Naomi Taniguchi, una empresaria de 38 años que iba en el tren. "Primero pensé que era un terremoto", añadió.
El último accidente de esta magnitud en Japón fue el 14 de mayo de 1991, cuando un choque entre trenes en Shiga, también en el oeste de Japón, dejó 42 muertos y 527 heridos.


El tren se incrustó en un edificio


Fuente: La  Nación, AFP y EFE.

Más