SIMULACRO ACCIDENTE FERRO VIAL EN LA ESTACIÓN EL TALAR - GENERAL PACHECO


Foto Guillermo Ramos - General Pacheco


Tragedia sin tragedia

TREN RODANTE

Una eficaz modalidad de capacitación

REALIDAD
FERROVIARIA


 La tragedia que fue pura actuación

IDA Y VUELTA

 


Tragedia sin tragedia

Un simulacro de accidente ferroviario-vial se realizó en la localidad de El Talar de Pacheco con el objetivo de capacitar al personal afectado y medir los tiempos de respuesta de las distintas organizaciones dedicadas al socorrismo. Un simulacro de accidente ferroviario-vial se realizó en la localidad de El Talar de Pacheco con el objetivo de capacitar al personal afectado y medir los tiempos de respuesta de las distintas organizaciones dedicadas al socorrismo.

22 de Julio de 2000, 16 horas. 

El fin de los ruidos provocados por la colisión real entre una formación de TBA y un colectivo dejaron oír los gritos de las víctimas que, pidiendo socorro, comenzaban a desperdigarse por la zona del desastre. El maquinista atinó a pedir auxilio a Control Trenes de Retiro y desde ahí se difundió el pedido, contestado en principio por los bomberos voluntarios del lugar, a sólo diez cuadras del desastre. En un verdadero clima de locura, varios quedaron atrapados entre los hierros retorcidos del colectivo, otros fueron víctimas de un paro cardio respiratorio, una madre clamaba por la salud de su hija, que no había sido afectada por el choque, un hombre preso del pánico no cesaba de gritar mientras un ratero merodeaba el área robando las pertenencias de los accidentados.
Sin embargo, salvo el impacto, todo era falso.
Los treinta afectados por el choque, heridos y muertos, eran actores de escuelas de teatro, el colectivo era una unidad fuera de uso y el tren estaba formado por una locomotora obsoleta, un coche radiado y otro incendiado, que se terminó de quemar para esta ocasión.
En cambio, los maquinistas, el personal de TBA afectado, los bomberos, la policía, los socorristas y los médicos de las distintas instituciones que participaron eran reales y trabajaron en tiempo y circunstancias reales, dejando ir al último herido luego del tiempo recomendable, según la herida sufrida. ¿Qué llevó a hacer esto? El simulacro lo organizó Guillermo Néstor Ramos, ferretero ferrófilo de General Pacheco, quien se inspiró en otro simulacro que había hecho la empresa Trenes de Buenos Aires en General Rodríguez.
Entonces tuvo la idea y vislumbró la posibilidad de hacerlo en su ciudad. Armó un proyecto de simulacro y se lo presentó a los bomberos del lugar, quienes se acoplaron a la propuesta. El paso siguiente fue presentar el proyecto a la gente de TBA. El gerente de la línea, Horacio Lucena, dio su visto bueno e impulsó la idea contactando al grupo con Sergio Tempone. Jefe de Seguridad de TBA, quien analizó la carpeta presentada y decidió apoyar el proyecto. Lo demás fue sumar voluntarios que abarcaron desde la Policía Federal hasta un par de bomberos de la provincia de Córdoba.
El simulacro, organizado en principio para el 8 de julio, debió posponerse a causa de la sudestada que afectó el partido de Tigre. El siguiente sábado disponible por las entidades afectadas fue el 22, y muy temprano, comenzaron los preparativos para hacer lo más real posible la colisión.
Luego de la misma, efectuada sin gente y apoyada en dramatismo y espectacularidad por pirotecnia y el incendio del segundo coche, personal de seguridad comprobó el estado de los vehículos y permitió el acceso a los mismos por los actores, quienes no solo estaban maquillados según el tipo de herida simulada, sino que se comportarían de acuerdo a la misma. Todas estos movimientos de efectuaron con discreción, ya que la acción se desarrollaba bajo la atenta mirada de unos tres mil espectadores.
El llamado a las distintas instituciones era esperado por las mismas, pero no se dio detalle de la magnitud del escenario, para poder medir la capacidad de respuesta. Por ejemplo, los bomberos de General Pacheco respondieron al llamado con una sola unidad de rescate, pero cuando llegaron al lugar, vieron que, además del choque con el colectivo, había víctimas desparramadas por todo el predio, inclusive dentro del colectivo. El panorama resultó más grave de lo esperado y se estaba incendiando el último coche, hecho no reportado en el llamado porque fue posterior al mismo. Debieron llamar a las demás unidades para sofocar el fuego y además convocaron a todas las ambulancias disponibles de la zona. También se llamó al Servicio de Emergencias Tigre, al Servicio Argentino de Rescate, a la Escuela Argentina de Socorrismo y a Defensa Civil.
Caída la tarde y con la situación controlada en todos sus aspectos, se dio por concluido el simulacro.
Jorge Molina, jefe de Relaciones Institucionales de TBA, diría más tarde a la prensa: «El resultado de este simulacro fue óptimo. Los primeros socorristas llegaron entre 7 y 8 minutos después de ocurrido el choque. La información inicial del supuesto accidente la suministró personal ferroviario que viajaba en la locomotora y a partir de ese aviso se movilizó el personal de los distintos estamentos, articulados en red para responder al pedido de auxilio».

Publicado en Tren Rodante nº 46 - junio-julio de 2000                                       Arriba

LAS FOTOS

 

DEL SIMULACRO 

"Heridos" del accidente son atendidos por médicos y bomberos. Foto G. Ramos

El uso imprudente de calentadores por parte de los pasajeros produjo el incendio de uno de los coches. Foto G. Ramos

El impacto de la locomotora contra el colectivo conmovió a los espectadores. Foto G. Ramos


Una eficaz modalidad de capacitación

Los simulacros de accidentes son probados métodos de capacitación activa a la hora de mejorar el desempeño del personal que interviene en situaciones límites. Realizado en General Pacheco, y con características particulares, arrojó un resultado exitoso.

El pasado sábado 22 de julio se llevó a cabo en las inmediaciones de la estación El Talar, en la localidad bonaerense , de General Pacheco, un nuevo simulacro de accidente ferrovial. El ejercicio, coordinado por Guillermo Ramos, consistió en simular la colisión en un paso a nivel de una formación de pasajeros contra un ómnibus, participando distintos organismos especializados en la labor de emergencias -además de la empresa Trenes de Buenos Aires, que facilitó el espacio físico y el tren para el simulacro, colaboró la línea de transporte automotor de pasajeros 365-203 La Independencia SA, aportando el ómnibus tales como el Sistema de Emergencias Tigre, el Servicio Argentino de Rescate, la Escuela Argentina de Socorrismo, el Centro de Salud de General Pacheco, los Bomberos Voluntarios de Benavídez y San Isidro, como así también una delegación de Monte Cristo (Córdoba), Prefectura Naval y Policía Federal Argentina. A estas instituciones se sumó la colaboración del Taller de Teatro de la Municipalidad de Tigre y la Escuela de Teatro de la Ciudad de Buenos Aires, que aportaron los actores que dramatizaron los heridos generados por el accidente.
El siniestro fue protagonizado por un ómnibus de linea que al cruzar en forma desprevenida un paso a nivel fue embestido y arrastrado 30 metros por una formación ferroviaria, compuesta por una locomotora GAIA y dos coches de pasajeros, a una velocidad cercana a los 40 km/h, quedando destruido en forma casi total y ocasionando un importante incendio en el último coche del tren.
La característica principal de este simulacro fue la verosimilitud con que se desarrollaron los hechos. En primer lugar, y un punto en el que los organizadores pusieron mucho énfasis, los organismos que participaron estaban avisados de la realización del simulacro, pero no sabían el momento exacto en que iba a suceder, ni qué magnitud tendrían los hechos. A tal punto que la primera dotación de bomberos que llegó al lugar, pasados 6 minutos de ocurrido el hecho, sólo venía provista de un pequeño vehículo de rescate, motivo por el cual tuvieron que solicitar en forma urgente el apoyo de autobombas para poder así sofocar el incendio.
El desempeño de los actores, que estaban maquillados para dar mayor realismo, fue la clave del éxito, ya que segundos después de la colisión tomaron rápidamente posición en el lugar -ubicándose estratégicamente hasta en el interior del ómnibus-obligando así, con gritos desgarradores de auxilio, a todos los organismos a poner en práctica las maniobras necesarias para poder atender las necesidades de cada herido, entre los que se encontraban el chofer del ómnibus que había quedado aprisionado entre los hierros retorcidos, dos personas con cuadro de paro cardiorespiratorio -entre ellas uno de los conductores del tren-, tres con quemaduras producidas por el incendio, varias personas con ataques de nervios, heridos de variadas intensidades, pasajeros confundidos o en estado de inconsciencia, y una víctima fatal; a los que se sumaban, además, la presencia de los participantes legales de estos hechos, destacándose el trabajo de un fiscal que tomaba declaraciones a los protagonistas del accidente, y los participantes ocasionales, como los medios de prensa, la gente que se acerca por curiosidad y los infaltables oportunistas que aprovechan la ocasión para robar las pertenencias de los heridos.
El resultado fue relevante: en tan sólo 25 minutos los casi 30 heridos habían sido trasladados a los hospitales, mediante la clasificación de víctimas realizada por médicos de Defensa Civil, en tres ambulancias del Sistema de Emergencias Tigre, una perteneciente al departamento de Bomberos de San Isidro, dos de las empresas Paramedic y Therapia, y una de la Prefectura Naval. En ese entonces tan sólo restaba concluir la labor de rescate de las víctimas del colectivo y las maniobras correspondientes para normalizar y liberar la vía.
Indudablemente los beneficios obtenidos tras la realización de estos simulacros son incalculables, ya que no sólo son los organismos que participan activamente los que capitalizan el aprendizaje, sino que además se crea conciencia en la sociedad -asistieron alrededor de 3.000 personas-, de la gravedad de los accidentes ferroviales, y de la necesidad de asumir todas las conductas de precaución y de no subestimar los riesgos que significan cruzar un paso a nivel con las barreras bajas o sin prestar la debida atención. Es de esperar que estos ejercicios no formen parte tan sólo del anecdotario de una localidad, y se conviertan en programas intensivos de capacitación.
Publicado en Realidad Ferroviaria nº 21 julio-agosto de 2000                             Arriba

LAS FOTOS

 

DEL SIMULACRO 

Instantes después del impacto, durante la evacuación de los pasajeros del tren
Foto G. Ramos 

Guillermo Ramos co-organizador y coordinador del simulacro. Foto Federico Gallo

Después de casi 2 horas renace la calma
Foto G. Ramos


La tragedia que fue pura actuación

El choque se realizó en la estación El Talar y sirvió para poner a prueba nuestra capacidad de reacción operativa; y también el accionar de bomberos, socorristas, médicos y policías ante una emergencia.

Con escenas de gran realismo y características del cine de acción, el pasado sábado 22 de julio. realizamos un ejercicio de Simulacro de Accidente en la playa de la estación El Talar, en el ramal diesel a Capilla del Señor.
El supuesto accidente se produjo cuando un colectivo (con más de 20 pasajeros) cruzó el paso a nivel con las barreras bajas en el momento en que estaba por pasar una formación (integrada por una locomotora y dos coches remolcados) que se dirigía hacia Victoria. La formación que tenía más de 30 pasajeros a bordo pasaba a unos 35 kilómetros por hora y arrastró al colectivo más de 15 metros. Una vez, planteado el simulacro, a las 16:10. ante la atenta mirada de más de 1.500 vecinos que se reunieron espontáneamente para observar las acciones, se vivieron momentos de intenso dramatismo. con heridos que. ensangrentados y con distintas quemaduras, intentaban abandonar el tren en medio de gritos y situaciones de pánico, entendiendo, claro. que se trataba de acciones ficticias en lodos los casos.
El pedido de auxilio del accidente fue dado por el personal ferroviario que viajaba en el tren (José Figueroa -conductor-. Hugo Mercado -preconductor- y Ricardo Lovaglio -guardatren-) y. a partir de ese aviso, se movilizaron las distintas entidades intervinientes.
Intenso realismo
Entre los heridos pudo verse a una mujer embarazada con heridas en su abdomen. a un ciego desorientado en medio de la crisis, al chofer del micro atrapado entre los hierros retorcidos y a una pasajera con los brazos quebrados y con vidrios incrustados en la frente. Además. se simularon víctimas fatales y el arresto de un delincuente que aprovechándose de la situación sustrajo las pertenencias de los pasajeros.
Los primeros en llegar al lugar fueron los bomberos, después los miembros del Cuerpo Nacional de Rescate y minutos más tarde los auxilios médicos y la policía.
A partir de ese momento se iniciaron las maniobras de rescate y combate de las llamas producidas en el segundo coche de la formación.
Si bien el accidente ocurrió en la ficción. es importante destacar el grado de realismo puesto de manifiesto por parte de quienes intervinieron, que desarrollaron una escena con todo el dramatismo propio de un accidente.
Los heridos fueron voluntarios y actores de escuelas de teatro de Gral. Pacheco y Capital Federal que protagonizaron diferentes roles y exhibieron diversos tipos de heridas, simuladas con un muy buen maquillaje y diversas prótesis.
Objetivos cumplidos y gran capacidad de respuesta
La finalidad de este simulacro fue la de evaluar el grado operativo y la capacidad de respuesta material y humana reales ante esta clase de siniestros por parte de cada una de las entidades involucradas. buscándose asimismo ejercitar la coordinación mancomunada de distintos organismos -públicos y privados-detrás de un objetivo.
En el simulacro actuaron el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de General Pacheco y Benavídez. el Cuerpo Nacional de Rescate (S.A.R). ambulancias del Servicio de Emergencias de Tigre (SET). personal del Centro de Salud de General Pacheco, las empresas de emergencias médicas Teraphia y Paramedic. personal de la policía bonaerense. dos agentes de la policía federal que viajan sobre el tren. la fiscalía nº 2 de Pacheco. Prefectura Naval Argentina y personal de todas las áreas de Trenes de Buenos Aires.
Todo el operativo se desarrolló en 50 minutos y la evaluación preliminar arrojó resultados exitosos, como quedó demostrado con el cerrado aplauso final de todos los presentes.
La organización
Toda la organización y coordinación estuvo a cargo de Sergio Tempone y Daniel Lamastra. del Departamento de Seguridad Operativa y Siniestros, bajo la atenta mirada de Ricardo Forli. Gerente de Operaciones.
Además, colaboraron con la actividad del simulacro los Departamentos de Transporte. Material Rodante. Infraestructura. Seguridad e Higiene. Relaciones Institucionales y Comunicaciones. Explotación de Negocios y Seguridad. También participaron la Sociedad de Bomberos Voluntarios de Gral. Pacheco. el Cuerpo Nacional de Rescate y la Municipalidad de Tigre.
Conclusiones
Los más de 200 participantes activos en el simulacro demostraron los beneficios de la planificación y trabajo en equipo. sin perjuicio de que se trate de entidades públicas o privadas, profesionales o amateurs. provinciales o nacionales.
Esta actividad permitió medir la capacidad de respuesta de cada uno de los intervinientes. detectando las debilidades que podrían conspirar contra la seguridad del público y de los pasajeros.
Posibilitó, asimismo, demostrarle a toda la comunidad la tragedia que surge como consecuencia inmediata de una imprudencia o negligencia en las vías. Pudo verse un vehículo virtualmente destrozado por un tren que circulaba a sólo 35 km/h.
Con ello. esperamos que el público en general comprenda el riesgo que asumen quienes cruzan las vías por lugares prohibidos y desobedecen la señalización existente.
Repercusión
La repercusión del simulacro fue muy amplia. Estuvieron presentes distintos medios, entre ellos. Diario Popular. La Nación. Canal 13. Todo Noticias. Crónica TV. América 2. Revista Gente, revistas especializadas en ferrocarriles y numerosos medios de la zona Norte del Gran Buenos Aires.
Este simulacro, el segundo en la historia de TBA y segundo en poner en escena un choque real en toda la historia de los ferrocarriles argentinos, fue un aporte más de la empresa para mejorar los niveles de seguridad y respuesta ante emergencias de todos los entes de auxilio.
Dentro de este marco. TBA participará en un seminario organizado por el Departamento Judicial de Mercedes. con intervención de los juzgados. Fiscalías. Comisarías y el Municipio con el fin de elaborar un plan de respuesta ante accidentes de tránsito. También se hará lo propio con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Al cierre de esta edición, quedó confirmado para el 24 de agosto la realización de un tercer simulacro en la estación Liniers junto con el hospital Francisco Santojanni.
Agradecimientos
Resultaría extenso enumerar a todos aquellos que participaron y a quienes queremos agradecer su participación. Por tal motivo, la gerencia de Operaciones remitió cartas a cada uno de ellos. No obstante, desde la invalorable colaboración del SAR en la organización hasta la empresa La Independencia que cedió el micro para el simulacro, agradecemos y felicitamos a todos y cada uno de los intervinientes.
Publicado en
Ida y Vuelta la revista de TBA - agosto de 2000                            Arriba

NOTA: La fotografías sin epígrafes son gentileza de Sergio Tempone  y  Daniel Lamastra del Departamento de Seguridad Operativa y Siniestros de Trenes de Buenos Aires (TBA). Todo el material publicado fue enviado por Guillermo Ramos - General Pacheco.

Portal Todotren | Grandes Catástrofes

Free counter and web stats