TRENES DE ALTA VELOCIDAD

(Los de más de 200 km/h.)


Trenes de alta velocidad en Japón

Japón fue el pionero de la alta velocidad en los años sesenta. Desde entonces, el  concepto se ha desarrollado con trenes más ligeros y potentes, así como con  nuevos modelos para líneas de vía estrecha o de ancho reconvertido. 


En octubre de 1964, los Ferrocarriles Nacionales Japoneses (JNR) completaron el primer ferrocarril de alta velocidad del mundo, entre Tokio y Osaka: la Nueva Línea Tokaido, de 515 km. Fue construida con ancho estándar, lo que significaba que no habría posibilidad de intercambio con el resto de la red ferroviaria, de 1.067 mm. Tras el primer año de explotación, en el que la circulación se mantuvo a velocidad reducida mientras se asentaban las vías, se sacó pleno partido de sus 210 km/h; la duración del trayecto en los trenes Hikari con pocas paradas se redujo a 3 horas 10 minutos. E1 volumen del tráfico se disparó, y el número y la longitud de los trenes aumentaron rápidamente. La Nueva Línea Tokaido constituyó la primera sección de la Shinkansen, o Nueva Red, y su objetivo era aumentar la capacidad del transporte entre la capital del país y la segunda ciudad en importancia, ya que las líneas de vía estrecha existentes estaban saturadas. En 1972, se inauguró la primera ampliación hacia el oeste, la Nueva Línea Sanyo, y tres años después se alargó para cubrir los 1.069,1 km que separan Tokio de Hakata, en la isla de Kyushu.  Pasarían otros siete años hasta que las nuevas ampliaciones de la Shinkansen entraran en servicio, con la inauguración de los tramos de Niigata y Tohoku, que discurren hacia el norte y el noroeste desde Tokio. La intención era ampliar la línea Tohoku por el Túnel Siekàn para llegar a la isla de Hokkaido, proceso actualmente en marcha, y por el momento sólo circulan trenes de vía estrecha por ese túnel de 53,85 km (más largo que el Túnel del Canal). Al principio, las líneas Tokaido y Sanyo estaban servidas por las blanquiazules Unidades de la Serie 0, conocidas como trenes bala. Estaban compuestas de conjuntos de dos coches de distintos tipos, cada uno con su propio pantógrafo y con tracción en todos los ejes. Se construyeron en total 3.216 de estos coches, cada uno de los cuales hacía unos 400.000 km al año; su esperanza de vida no superaba los 15 años, y la flota contaba sólo con 1.005 vehículos en abril de 1992. En las líneas del norte de Tokio, se introdujeron los trenes verdiblancos de la Serie 200. Se parecían a las Unidades originales de la Tokaido, aunque con algunas diferencias importantes. El acero de la carrocería se sustituyó por aluminio, y los conmutadores de tomas de regulación y rectificadores de silicio fueron reemplazados por tiristores. También se tuvieron que hacer cambios especiales en vista de las duras condiciones invernales a las que tenían que hacer frente.  Además, el suministro eléctrico en esa parte del país era a 50 Hz. En las líneas Tokaido y Sanyo de la Shinkansen, se emplean 60 Hz, lo que impedía la circulación directa aun después de los esfuerzos realizados para conectarlas en 1991, a través del centro de Tokio, con la Estación Central. En principio, las Unidades de la Serie 200 se componían de 12 coches, pero, como en la Serie 0, se aumentaron posteriormente a 16. Sin embargo, como en este caso la potencia en servicio era mayor, dos de los coches adicionales eran remolques.


    ALGUNOS TRENES JAPONESES

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Un tren de la Serie 200 surcando la campiña japonesa. Estos trenes tienen modificaciones para soportar mejor el frío y la nieve. Los mecanismos de las puertas disponen de calefacción para que no se congelen y el equipo eléctrico va integrado en la carrocería para protegerlo de la nieve.


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Estas originales Unidades de la Serie 0 Shinkansen, fotografiadas en Tokio, parecen más aviones que trenes con su pequeño alerón sobre la cabina, la puntiaguda nariz y el diseño de las ventanillas.


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Los mandos del tren WIN 350 del Ferrocarril del Oeste de Japón son sorprendentemente sencillos. Este tren experimental inició las pruebas con diverso equipamiento para su evaluación antes de que se decidieran las especificaciones de construcción de los trenes de la Serie 500.



Restricciones de velocidad
A finales de los cincuenta, el anteproyecto de la Nueva Línea Tokaido contemplaba una velocidad máxima de 260 km/h, aunque se consideraba algo demasiado ambicioso como para obtener el apoyo del Banco Mundial. En consecuencia, se recortó a 210 km/h, que sería el límite de velocidad impuesto a todos los trenes de la Shinkansen durante 20 años. Había dos razones para ello: comercial y medioambiental. El crecimiento sostenido del tráfico constituyó un claro indicio de que la Shinkansen era competitiva con otros medios de transporte, pero la experiencia demostró que el funcionamiento de los trenes era caro y suponía una pesada carga para las vías. En los primeros momentos, también se hizo sentir el problema del ruido. La Nueva Línea Tokaido se había tendido a través de la zona más densamente poblada de Honshu, sin tener demasiado en cuenta la protección medioambiental. Al construir la Línea Sanyo se tomaron más precauciones, pero aun así la velocidad en su extremo occidental se redujo por problemas sonoros. A mediados de los ochenta, la competitividad de la red se vio en peligro por el gran aumento del tráfico aéreo doméstico, de modo que hubo fuertes presiones para aumentar la velocidad. La pionera en este campo fue la Tohoku Shinkansen, construida con muros de aislamiento acústico a lo largo de toda la ruta. En 1985, se instaló una línea de transmisión de 25 kvolts a lo largo del techo de algunos de los trenes de la Serie 200, similar a la de los TGV franceses. Esto les permitía circular con sólo tres pantógrafos y aumentar la velocidad en ruta a 240 km/h. Aparte de los problemas derivados del uso de múltiples pantógrafos a alta velocidad, éstos constituyen una de las principales fuentes de ruido; por tanto, cuantos menos haya, menores problemas acústicos surgirán.
Peso y ruido
También hay una estrecha relación entre el peso del tren y el ruido que hacen las ruedas en contacto con los carriles, así que en la última década se ha invertido mucho trabajo en reducir el peso de las Unidades de la Shinkansen en las líneas Tokaido y Sanyo. En 1985, la Serie 100, de líneas más aerodinámicas, empezó a reemplazar a la Serie 0 en los servicios más rápidos entre Tokio y Osaka. Aunque estos trenes eran de acero, eran 45 t más ligeros a pesar de llevar dos coches de dos pisos. La aceleración era mejor y, sin necesidad de cambiar el límite de velocidad, en 1985 eran capaces teóricamente de recortar en dos minutos la duración del trayecto en los servicios más rápidos. Un año y medio después, el límite de velocidad en la Línea Tokaido se elevó a 220 km/h, de modo que la duración del viaje se redujo a menos de tres horas, lo que representa una velocidad de crucero de casi 180 km/h. Adelantos en velocidad por separado En 1987, los monolíticos y deficitarios Ferrocarriles Nacionales Japoneses se dividieron en seis compañías regionales de pasajeros. Aunque la totalidad de las acciones -así como las antiguas deudas- sigue en manos de la JNR Settlement Corporation, que actúa en nombre del Gobierno, se considera a estos ferrocarriles como empresas privadas, con la libertad de acción que implica. Aunque cada una da servicio a una zona geográfica independiente, la escisión ha dado lugar a una gran rivalidad en materia de velocidad, especialmente entre las tres compañías -los ferrocarriles del oeste, centro y este de Japón- que se hicieron cargo de las líneas Shinkansen. El primer aumento de velocidad se produjo en 1988 en la Línea Niigata, que siguió el ejemplo de la Tohoku elevando la velocidad de algunos servicios a 240 km/h. Dos años después, se permitieron 275 km/h, pero sólo en el tramo descendente entre Yuzawa y Urasa y para dos trenes diarios, aunque posteriormente el número aumentó a tres. Claramente, era un intento de aventajar a los demás por parte del Ferrocarril del Este de Japón, teniendo en cuenta la oportunidad que se le ofrecía para adquirir experiencia operativa en la alta velocidad. Fue en la transitada Línea Tokaido donde se produjo el adelanto más significativo, cuando en 1992 entraron en servicio los trenes de la Serie 300 del Ferrocarril del Centro de Japón, circulando a 270 km/h durante considerables distancias. A1 principio, sólo había dos trenes diarios en cada dirección; el trayecto era de 2 ½  horas, lo que implicaba el aumento de la velocidad de crucero a 206,2 km/h. Estos trenes, llamados Nozomi ("Esperanza"), sólo efectuaban una parada intermedia, en lugar de las dos realizadas en los servicios Hikari. A partir de marzo de 1993, estos expresos para ejecutivos, que circulaban por la mañana y por la tarde, se vieron complementados por un servicio regular cada hora de trenes Nozomi entre Osaka y Tokio, algunos de los cuales llegaban hasta Hakata. (El Ferrocarril del Oeste de Japón tiene 5 de las 20 Unidades actualmente en servicio.) Desde el punto de vista visual, los Nozomi suponen una completa ruptura con los modelos anteriores. El familiar morro de los trenes bala fue sustituido por una nariz baja, y tienen fuselajes sobre los bogies. La altura del techo ha disminuido 40 cm, y lleva prominentes fuselajes de insonorización alrededor de los pantógrafos. El peso también ha disminuido drásticamente: una Unidad de 16 coches pesa sólo 396 t, frente a las 876 de los trenes de la Serie 0 de similar longitud y capacidad.
Diseños exclusivos
Aunque el Ferrocarril del Oeste de Japón ha comprado Unidades de las Series 100 y 300, está diseñando su propio modelo de alta velocidad; el primer paso fue el experimental WIN 350 (West Japan's Innovation for Operation at 350 km/h). Esta Unidad de seis coches inició sus recorridos de prueba en mayo de 1992, y cuatro meses después estableció un nuevo récord japonés de velocidad de 350 km/h. Se emplearon tres diseños experimentales de bogies, todos ellos un tercio más ligeros que los de la Serie 100 y dotados de suspensión activa. Las cabinas de ambos extremos tienen perfiles distintos con objeto de realizar pruebas aerodinámicas y acústicas. La experiencia adquirida con el WIN 350 ha servido para el diseño de la Serie 500, que prestará servicio en el Ferrocarril del Oeste de Japón a velocidades de hasta 350 km/h, si lo permite el nivel de ruido. El Ferrocarril del Este de Japón tiene su propio modelo, el STAR 21 (Supér Train for Advanced Railway towards the 21 st century), que también incorpora una serie de características alternativas, incluidos tres métodos de construcción de bogies, dos sistemas de control de los motores, dos formas de morro, ocho tipos de bogie y varios diseños de pantalla para los pantógrafos. Algunos coches tienen bogies individuales, mientras que otros están articulados como en el TGV francés. Se pretende aumentar en el futuro la potencia para que alcancen una velocidad de 430 km/h.


             OTROS TRENES JAPONESES
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SERIE 300

Una Unidad de la Serie 300 del Ferrocarril del Centro de Japón. Estos trenes, que entraron en servicio en 1992, circulan a velocidades cercanas a 273 km/h durante considerables distancias.

WIN 350

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       El tren experimental WIN 350 tiene fuselajes alrededor de los pantógrafos para hacerlos aerodinámicos y reducir el ruido. El otro extremo de esta Unidad de seis coches tiene forma diferente.

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Ferrocarril del Este

El Ferrocarril del Este de Japón ha desarrollado su propio tren con una serie de características alternativas. En concreto, algunos de sus coches tienen dos bogies a la manera usual mientras otros están articulados.