Historia del Ferrocarril 

BOCHUM-DALHAUSEN
MUSEO DEL FERROCARRIL

Continuación

La actual situación del Museo poco tiene que ver con su pasado, como depósito de locomotoras en un centro de la industria pesada. La n° 2.287 de la Serie 38, con dos jóvenes entusiastas, a bordo, pasa ante la antigua cabina de enclavamientos de Colonia, recuperada por miembros del Museo en 1983.

Peces vivos por ferrocarril
Entre los vagones que DGEG tiene en su colección, hay uno que se dedicaba al transporte de pescado vivo desde Francia, Polonia o Hungría para los mayoristas de Hamburgo. Equipado con dos tanques, en los que el agua se aireaba mediante bombas diesel, cuenta incluso con una litera para un vigilante.

Sólo para forzudos
Después de la excursión en cabina, se cruza la vía a pie en el lugar indicado para el paso de peatones. Está protegido por barreras, controladas desde una elevada cabina de enclavamientos de chapa ondulada, traída de Colonia, asentada sobre dos esbeltos pilares. Diversas señales controlan las líneas y las conexiones con el depósito. Cerca del cruce está el punto de salida para aquellos viajeros que se atrevan a emular a Buster Keaton y quieran impeler, a fuerza de brazos, una vagoneta accionada mediante una palanca de mano con la que podrán recorrer la extensa colección del Museo de vagones más modernos. De este modo llegarán de nuevo a la estación del S-Bahn y a la chimenea de la fábrica de ladrillos, casi el único vestigio de la primitiva actividad fabril de la zona. Antes de dar una vuelta por el depósito, merece la pena echar un vistazo al edificio sede de la administración del mismo, y que retiene el carácter de las antiguas oficinas de la fábrica sin dejar por ello de adecuarse a los nuevos usos. Donde se encontraba el despacho del jefe de almacén hay ahora un comedor, en el que se pueden tomar comidas elaboradas allí mismo. Otras habitaciones se han convertido en una biblioteca, una sala de vídeo donde se muestran reportajes sobre la historia del ferrocarril en Alemania y una exposición donde se evoca el carácter ferroviario de la región y, en concreto, del depósito de Dalhausen. Incluye una maqueta a escala de la zona y fascinantes fotografías de los últimos años del vapor. La locomotora más antigua de la colección de DGEG es la 0-6-2T n° 7.270 de los Ferrocarriles Prusianos, más tarde convertida en 90.009 de DB, que fue construida por Borsig (Colonia) en 1893. Una de las 320 locomotoras de la Serie T9, la n° 7.270, pasó la mayor parte de su vida activa en la industria, concretamente en la empresa Pfeiller & Langen Sugar Company, al oeste de Colonia. En el otro extremo, está la colosal 4-6-2 n° 008 de la Serie O1, construida por Borsig en 1925; uno de los más antiguos de una serie de modelos estándar introducidos por Deutsche Reichsbahn en 1924. Fue una de las 231 Pacific producidas entre 1925 y 1937. Igual de impresionante es un ejemplar de máquina ténder de cremallera 0-10-0 de la Serie 97, la n° 502, adquirida en 1922 por Maschinenfabrik Esslinge. Esta locomotora de cuatro cilindros de vapor recalentado fue construida para la línea ReutlingenMuslingen, que atraviesa la Selva Negra. Entre las locomotoras más famosas de los ferrocarriles alemanes, se encuentran las prusianas G8 (más tarde Serie 55). Como se fabricaron más de 5.000, era muy fácil ver en cualquier parte del país una de estas excelentes máquinas de dos cilindros de vapor recalentado. El ejemplar expuesto en el Museo -la n° 3.345- fue construido en Cassel en 1915 por Henschel.

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(Alemania)

Esta poco habitual máquina eléctrica de c.c., reminiscencia de las primitivas locomotoras de North Eastern Railway, fue construida en 1913 por AEG para remolcar vagones postales, entre el depósito de Berlin Anhalter y la Oficina de Correos n° 77 de dicha ciudad. Fue donada al Museo en 1969.

 

Entre los vehículos más comunes de DGEG, está un Ferrobús que puede circular sobre carriles y sobre asfalto. Con ellos, DB pretendía mejorar la competitividad de los trenes que cubren los ramales frente a los autobuses; fueron construidos tras finalizar la Segunda Guerra Mundial. Este ejemplar, el 29-3, circuló entre Koblenza y Betzdorf hasta 1967. De la colección de vehículos diesel de ancho de vía de 600 mm hay que destacar el 0-4-0 de Feldbahn, que tuvo una carrera especialmente interesante. Construido en Berlín por Jung en 1936, entró en servicio en el campo de dirigibles de Friedrichshafen en el lago Constanza. base del desgraciado Hindenburg, que ardió y se estrelló en Lakehurst, Nueva Jersey, en 1937. Al igual que todas las sociedades dedicadas a la conservación de ferrocarriles, DGEG se preocupa de la falta de lugares a cubierto destinados a albergar estos vehículos, que son especialmente sensibles a las condiciones meteorológicas y la intemperie. En consecuencia, se construyó una gran nave con cuatro vías para coches y vehículos eléctricos que se inauguró en 1985. Alberga algunos de los coches para 20 pasajeros, junto con cinco vagones postales o de equipajes que DGEG conserva celosamente. La mayor parte de estos vehículos es representativa de las condiciones en que viajaban los pasajeros alemanes, desde los años anteriores a la Primera Guerra Mundial hasta la Segunda: casi todos tienen dos, tres y hasta cuatro clases. Entre las excepciones, está un vehículo de líneas bastante aerodinámicas que data de 1940, con dos compartimientos centrales de primera clase, y un antiguo coche-restaurante de Wagons Lits construido en 1908 por Maschinenfarik Augsburg, en Nuremberg. Se cree que circulaba por Alemania en un tren internacional el día en que estalló la Primera Guerra Mundial. Fue confiscado como propiedad enemiga y utilizado como coche-restaurante por Mitropa, y más tarde por DSG hasta 1976. Detrás de la zona del depósito principal, está la colección de objetos diversos, que incluye desde barreras de pasos a nivel, con cabina de vigilante y campana, hasta un remolque y un tractor utilizados para transportar vagones de ferrocarril por carretera hasta las factorías a las que no llegaba el tren. Una línea de vía estrecha deja a los visitantes cerca de los restos de una mina, de la que se extraían en otro tiempo 45.000 t de carbón anuales que eran transportadas por los Ferrocarriles Alemanes.

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Indice

Fuente: El Mundo de los Trenes - Ediciones del Prado S.A. - Madrid - España