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La jornada comenzó en
Azpeitia (Guipuzkoa) a las 8 horas con el encendido de las cuatro
locomotoras y la grúa de vapor que trabajaron durante toda la jornada. Las
máquinas en cuestión fueron la "Zugastieta", construida por Sharp Stewart
(1888) para el ferrocarril de Amorebieta a Gernika; la "Guipuzcoa",
construida por St. Leonard ( 1892) para el AngloVasco-Navarro; la "Aurrera",
de Nasmith & Wilson (1898) para Elgoibar a San Sebastián y la A.H.V n° 60
construida por Altos Hornos de Vizcaya en Baracaldo y Sestao. Por su
parte, la grúa de vapor fue construida por Bedford en 1922 para la
sociedad Babcock & Wilcox.
Fue precisamente la grúa de vapor la primera en "hacer presión" a las dos
horas de su encendido, iniciando inmediatamente el desarrollo de todo tipo
de maniobras. Poco a poco fueron entrando en servicio las restantes
locomotoras a las que se les engancharon diversas composiciones tanto de
viajeros como de mercancías, para mayor deleite del numeroso público
visitante, que además pudo realizar breves recorridos montados en los
vehículos históricos de la colección del Museo Vasco del Ferrocarril.
En ese día tan señalado no pudo faltar la representación de las tracciones
diesel y eléctrica, la primera por parte de la locomotoras 1324 construida
por la Sociedad Española de Construcción Naval (1965) para el ferrocarril
de La Robla y
la A.H.V n° 15 construida por CAF de Beasain ( 1 971 ) para los Altos
Hornos de Vizcaya, mientras que el tranvía n° 218 construido por Carde y
Escoriaza ( 1952) para los tranvías de Zaragoza, era el representante de
la electricidad. |
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LA GRUA DE VAPOR
Esta grúa se ha convertido en la última estrella de la colección del Museo
Vasco del Ferrocarril de EuskoTren en Azpeitia (Gipuzkoa). Fue construida
en 1922 por la casa inglesa Bebford con destino a las instalaciones
industriales de la sociedad Babcock & Wilcock de Galindo (Sestao-Bizkaia),
cuya actividad principal fue precisamente la construcción de material
ferroviario. De vía ancha, la grúa es automotriz, a velocidad reducida del
orden de 6 km/h, además, su motor de vapor, alimentado por una caldera
vertical, le permite girar 360°, izar o arriar la pluma y subir o bajar el
gancho. Al estar dotada de aparatos de coche y tracción también se podía
utilizar como locomotora de maniobras en la playa de vías de la fábrica.
Durante mucho años esta grúa y otra gemela, desguazada hace varios años,
funcionaron en el exterior de la fábrica tanto en servicios de carga y
descarga de vagones y camiones como en todo tipo de trabajos de montaje
que se desarrollaran en el exterior de los pabellones de la fábrica,
incluido el montaje de vagones. Sorprendentemente mantuvo su actividad
hasta el año 1993.
En el mes de marzo de 1997, esta valiosísima pieza fue cedida por Babcock
& Wilcok Española (empresa hoy día centrada en la construcción de
instalaciones industriales de todo tipo entre las que destacan las
centrales térmicas) al Museo Vasco del Ferrocarril, procediendo de
inmediato a su reparación y puesta en servicio. Se trata de un elemento de
singular valor, dado que en estos momentos es la única grúa ferroviaria de
vapor operativa en España. |