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El
primer tren pendular europeo considerado un verdadero éxito fue el
italiano ETR4O1. Aquí vemos al Pendolino bajando desde Brennero hacia
Colle Isarco, ya de vuelta a casa, en 1987, tras las pruebas de
funcionamiento al oeste de Alemania. Debió hacerlo bien, pues los
trenes basados en el modelo ETR45O, han sido pedidos por Alemania. |
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Antecedentes
En los trenes pendulares compensar la fuerza centrífuga al 100% con la
inclinación era un error. Compensándola totalmente, un viajero que
estuviera leyendo o hablando no se daría cuenta que ya no estaba en la
línea vertical, ni de que estaba describiendo una curva. Un vistazo a
través de la ventana, le haría darse cuenta que la perspectiva que veía
era incompatible con lo que le indicaban sus sentidos, este tipo de
desorientación podía marearle.
Las quejas de los viajeros
Cuando, en julio de 1976, el tren Fiat Pendolino ETR4O1 entró en servicio,
los italianos se tomaron más en serio ese problema de desorientación.
Oyeron las quejas de los viajeros y descubrieron que parte del problema
eran los asientos situados en sentido contrario a la marcha, de manera que
en los diseños posteriores los asientos fueron abatibles. Era una reforma
cara que se llevó a cabo en los trenes pendulares italianos dado que todos
eran de primera clase.
Una inclinación demasiado rápida desconcertaba también a los viajeros. La
basculación de cinco grados por segundo que registraba el prototipo del
Pendolino cuando alcanzaba la inclinación máxima era demasiado rápida. Una
inclinación de tres grados por segundo era mucho más cómoda y justo la que
necesitaba.
La manera de conseguir una basculación más lenta en los compartimentos de
viajeros es adoptar un grado de inclinación menor, y puesto que los
viajeros están incómodos con una compensación del 100% se pueden aceptar
ángulos de inclinación más pequeños. En el sistema pendular pasivo del
Talgo Pendular español, sólo se consigue una inclinación de cuatro grados.
El Pendolino fue diseñado para alcanzar una inclinación de nueve grados, y
puede que ésa sea una de las causas del "mal de basculación" experimentado
por algunos viajeros. Cuando se probó el Pendolino en Alemania se
pretendía conseguir una compensación del 70%, para lo cual se necesitaba
tan sólo un ángulo de inclinación de siete grados. Este ángulo permitía
que la velocidad en la curva se incrementará en un 20 % por encima del
límite establecido.
En el Talgo Pendular, la suspensión neumática se tiene que bloquear para
evitar que el tren oscile de lado a lado de la vía. El bloqueo y el
desbloqueo pueden automatizarse con el uso de los repetidores en las
curvas.
Otro de los problemas a tener en cuenta es el de mantener el pantógrafo
nivelado cuando el tren se inclina. En el APT (sistema inglés) hay una
compensación pendular, pero Fiat prefiere sujetar el pantógrafo en la
única parte del tren que no bascula: el bogie. El Talgo Pendular no tiene
este problema pues es arrastrado por locomotoras que no basculan. |