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El 23 de octubre del
año 2002, Siemens Transportation Systems presentó en Madrid, dentro del
certamen Eurailspeed, la maqueta a escala real del nuevo tren de alta
velocidad que conformaría la serie 103 de Renfe y que la empresa alemana
denominó como Velaro-E.
ICE ESPAÑOL
Anteriormente, en marzo de 2001 Renfe adjudicó a Siemens el suministro
de 16 trenes por un importe de 705 millones de Eur., cuyo contrato se
firmó el 30 de julio siguiente. De esa cantidad, 401 millones
correspondían a la fabricación y suministro de los trenes y 304 al
mantenimiento de los mismos por un periodo de 14 años. Según las
estipulaciones incluidas en el contrato, el primer tren debería de ser
entregado en octubre de 2003 para con él llevar a cabo las pruebas de
homologación durante los seis primeros meses del año 2004 y los
restantes debían de ser entregados a razón de uno cada dos meses.
Además, y como también se detallaba que Renfe se reservaba hasta el 20%
de la fabricación del tren, ésta empresa eligió el Taller Central de
Reparación (TCR) de Valladolid para llevar a cabo el montaje de 32
coches (16 Cafeterías y 16 de clase Turista) con la ayuda de Caf y
Alstom que llevarían a cabo la construcción de las partes mecánicas
cifradas en un 22% sobre el total del pedido.
Caf entregó la primera caja, procedente de su factoría de Zaragoza, en
julio de 2003 pero el traspaso de la ingeniería necesaria para la
fabricación de los diversos elementos no resultó como era deseable y
Siemens tuvo que liquidar, de manera amistosa, el acuerdo establecido
con las citadas empresas.
Aunque el problema no era fácil de solucionar, Renfe de nuevo adjudicó a
Siemens, a principios de marzo de 2004, la fabricación de otros 10
trenes por un importe de 243 millones de Eur. y su correspondiente
mantenimiento también por 14 años, lo que suponía un montante de otros
109,4 millones.
Pero el compromiso de entrega del primer lote de trenes obviamente no
pudo cumplirse siendo por ello Siemens penalizada con el pago de 21
millones de Eur. (primero con 12,9 millones y posteriormente con otros
8,1). |
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NOVACIÓN
No obstante, el proyecto Velara estaba respaldado por la tecnología
basada en la del ICE 3 (63 trenes construidos para la DB y 4 para
los NS) y ofrecía unas características exclusivas para su
explotación en España que le permitirían desarrollar una velocidad
máxima de 350 km/h en la línea de Alta Velocidad de Madrid a
Barcelona y, con ello, poder unir ambas capitales en menos de dos
horas y media.
Los trenes, compuestos por 8 coches, alimentados a 25 kV 50 Hz,
ofrecerían una potencia de 8.800 kW y dispondrían del sistema de
tracción distribuida que le conferirían mayor adherencia,
aceleración y poder afrontar rampas de 40 milésimas sin dificultad. |
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Como en otras
ocasiones, tras el cambio de gobierno llevado a cabo en nuestro país el
14 de marzo de 2004, quedaron en suspenso las últimas adjudicaciones
aprobadas por el gobierno saliente ya éstas que estaban francamente
sobredimensionadas y más si tenemos en cuenta el retraso en la puesta en
servicio de algunos tramos de las nuevas líneas de Alta Velocidad que se
encuentran en construcción. |