VISITANDO EUROPA
Bélgica: Postales
La magia de Bruselas

Una de las nueve capitales culturales de Europa, Bruselas, combina el arte de Bruegel y Rubens con el culto al cómic de Tintín. Además, entre fuentes y palacios, magníficos edificios art noveau y antiguas cervecerías.


No es fácil sentirse extranjero en Bruselas. Hay algo de la idiosincrasia propia de cada viajero que encuentra un guiño en la cosmopolita capital de Bélgica.
La ciudad, ocupada alternadamente por españoles, austriacos, franceses y alemanes, es ahora sede de la Unión Europea, de la OTAN y de cientos de organismos internacionales. Funcionarios de aquí y de allá se mezclan con miles de viajeros que buscan expresiones artísticas de todo tipo en una de las nueve capitales culturales de Europa. Por aquí, museos de arte flamenco, con las mejores obras de los maestros belgas : Bruegel y Rubens. Por allá, arte surrealista de la mano de otros belgas célebres: Magritte y Delvaux. Hasta hay un circuito de la historieta en la autoproclamada "capital mundial del cómic" (cuna de Tintín, el célebre personaje de historieta). La ciudad cantada por Jacques Brel, su músico más famoso, es además meca de la cerveza (con más de 400 variedades) y fábrica de los bombones más ricos del planeta.
La vida en la Gran Plaza
Desde el siglo XV y hasta la actualidad, todos los caminos en Bruselas conducen a la Gran Plaza, corazón de la Ciudad Baja. Encajada en una maraña de callejuelas. empedradas, la plaza -considerada una de las más lindas del mundo- sorprende por sus maravillosos edificios. El esplendor gótico del Hotel de Ville, antiguo Ayuntamiento, es la única joya medieval que subsiste en la plaza desde el bombardeo francés del año 1695 que casi lo destruye todo en la ciudad. El resto de las construcciones -la neogótica Casa del Rey y las casas gremiales de estilo barroco- fueron cuidadosamente reconstruidas en el siglo XVIII. "Los belgas son los maestros de la restauración", escribió el cubano Guillermo Cabrera Infante. El escritor fue más allá: concluyó que la Gran Plaza es Las Meninas de la arquitectura". Nada mejor que tomar un café en una de sus 'terrazas para, desde allí, admirar este collage de bellas columnas, intrincadas ménsulas, impresionantes gárgolas y soberbias esculturas.
A una cuadra del Hotel de Ville, en la calle l'Etuve está el símbolo de Bruselas: el Manneken Pis, archifotografiado niño desnudo de bronce que hace pis en una fuente desde 1619. Se supone que la desenfadada estatua encarna el espíritu irreverente de la ciudad. Para reafirmar esa personalidad rebelde, en una callecita que sale a Rue des Bouchers -la calle de los restaurantes turísticos- las feministas levantaron la Jeanneken Pis, réplica de la famosa estatua, en versión femenina.
En la Ciudad Baja también está el Museo Municipal, con las pinturas del joven Bruegel y el Centro Belga de la Tira de Cómic (rue des Sables, 20), que exhibe la evolución de la historieta belga hasta 1960 (con obras de más de cien dibujantes) y muestras itinerantes de lo más moderno del noveno arte. Hay un sector especial dedicado a Tintín, la famosa tira de Georges Remi, alias Hergé (1907-1983). Los héroes de los comics se reproducen por toda la ciudad: están dibujados en el subte, en los bares, en la pared de cualquier esquina. En las calles el viajero además encontrará carteles en flamenco y en francés. Ciudad de dos comunidades -valones y flamencos- Bruselas es oficialmente bilingüe, aunque la mayoría de sus habitantes habla el idioma francés.
Al noroeste de la Gran Plaza, la Galería de San Huberto tiene su magia: es la calle comercial más antigua de Europa (construida en 1846). Luego de atravesar sus bares, restaurantes y teatros se llega al Illot Sacré (islote sagrado), la mejor zona para comer y beber en la ciudad. En el número 7 de la calle Mantage Aux Herbes Potagéres está La Mort Subite, un local legendario, cantado por Jacques Brel, donde se rinde culto a la peculiar cerveza gueuze (sin gas ni espuma), bebida que tiene su propio museo en la ciudad. En Bruselas hay 20 museos dedicados a la cerveza.
Bruselas tiene más edificios art nouveau que París. El más famoso es el que ocupa desde 1903 la cervecería Le Falstaff, en Henri Mauss 17. Los que saben, entran y piden una cerveza kriek. Y en este ambiente señorial, se sientan a ver cómo el mundo pasa por la ventana.

DATOS ÚTILES

Dónde alojarse: Como en toda capital europea, la oferta de alojamiento desde sencillas habitaciones a lujosos hoteles. Para informarse y reservar habitación qué mas se ajuste al propio gusto y presupuesto, lo ideal es contactarse con el ente oficial BTR (Belgiu Tourist Reservations). Se puede enviar un e-mail a BTR@Horeca.be

Qué visitar: Bruselas tiene cuatro barrios imprescindibles para los visitantes. Además de la Ciudad Baja, se recomienda recorrer el aristocrático Barrio Real, en la Ciudad Alta (con palacios y monumentos de la monarquía) y, al norte de la ciudad, el Parque del Cincuentenario y el Barrio Europeo.

En Internet: www.belgica-turismo.com (en español)

La Gran Plaza: En pleno corazón de la Ciudad Baja, está considerada entre las más bellas del mundo

 

Un curioso emblema: El "Manneken Pis", estatua de bronce de un niño desnudo

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Fuente: Nora Vera - Clarín Viajes & Turismo, domingo 15 de diciembre de 2002