VISITANDO EUROPA

Al costo
París: para disfrutar más y gastar menos

Alojamientos económicos, pases para museos y medios de transporte, salidas gratuitas y hasta tiendas con oportunidades en la capital francesa; se disfruta al máximo y se gasta lo mínimo.


A la hora de viajar, el bolsillo manda. Un viaje a Europa tiene para los argentinos toda la desventaja del cambio. No sólo por la devaluación del peso frente al dólar, sino por la importante reevaluación del euro frente al dólar en los últimos tiempos. Eso no es todo: hace tres años el paso al euro, de la mano del redondeo, también produjo en Europa un significativo aumento de precios. En Alemania, la palabra de 2002 fue teuro, una irónica combinación de teuer (caro) y euro.
Por su parte, las amas de casa francesas cuentan que pese a lo que dicen las cifras oficiales, el carrito del supermercado con los mismos productos cuesta casi un tercio más que antes, y en 2004 el cliente de un bar romano logró ante la Justicia que lo indemnizaran por haber pagado de más el mismo capuchino de siempre -gracias al redondeo en cuestión- el día que Italia dejó la lira por el euro.

Hasta el último centavo

Sin duda, el viajero no llegará a tales extremos, pero tendrá interés en cuidar sus cents, como se llaman por toda Europa los centavos (o céntimos) de euro. Y París, que tiene merecida fama de ser más cara que el resto de Francia, además de ser una de las ciudades más costosas de Europa, plantea el problema de pagar menos, ver menos para quien no dispone de suficiente espesor en su billetera.
Por suerte, sin embargo, el espíritu parisiense no está hecho sólo de grandeza y lujo. Los buenos planes y los atajos económicos son una realidad que usan muchos locales para vivir con menos gastos, y muchos de estos trucos pueden ser usados también por los turistas.

Menú básico, bife con papas fritas y las famosas baguettes

La regla de oro de todo turista gasolero indica que su paso por los restaurantes más famosos será sólo para la foto. Pero, ¿quién dijo que todo está perdido? La cocina francesa también se puede disfrutar con bajo presupuesto. Para eso, conviene pedir siempre el plato estándar de cada lugar, que en París es, sin duda, el steak frites: bife con papas fritas.
Entre las opciones de menú, el más barato es el del día, que incluye entrada (frecuentemente una ensalada o huevos duros con mayonesa), plato principal (carne) y postre o café. Para evitar sorpresas desagradables, recuerde pedir la carne bien cuite (bien cocida): en Francia, el bife se come sólo vuelta y vuelta, casi crudo. Entre los muchos restaurantes que ofrecen menú fijo (comer a la carta es más caro) se puede citar por la relación precio-calidad Le Galopin (34 Rue Sainte Marthe), con un menú a 15 euros; Chez Stella (3, Rue Thérèse), menú por 10; Dog´s Café (65 Rue St. Denis), menú mexicano por 9; La Promenade de Venús (44 Rue du Louvre), una brasserie que ofrece comida tradicional por 10; Le Food Court (Carrousel du Louvre); Six d´Wich (29 Rue de St. Augustin), menú por 7. Para los vegetarianos, Le Potager du Marais (22, rue Rambuteau) ofrece un menú de excelente calidad a 16 euros.
También los restaurantes chinos suelen ser económicos, como el Royal Belleville, en el barrio de Belleville, que ofrece platos por 4 euros. En cuanto a las bebidas, los restaurantes tienen obligación de servir una jarra de agua de la canilla a los comensales que así lo soliciten. Casi siempre es gratuito o tiene un costo simbólico.
De todos modos, a medida que el bolsillo adelgaza se puede optar por la comida al paso en los puestos callejeros, mientras se visitan los atractivos de París: lo más tradicional que verá en manos de cualquier francés es la baguette jambon beurre, un sándwich de jamón y manteca.

Cómo seguir la moda sin vaciar la billetera

Seguir las últimas tendencias de la moda parisiense a bajo precio es todo un desafío. Al fin y al cabo, quien dicta buena parte de la moda que se seguirá en medio mundo también fija los precios. Hay que evitar galerías como Lafayette o Printemps, donde se reúnen los grandes nombres de la moda europea: son exquisitas, pero caras. Una posibilidad es aprovechar las liquidaciones y los saldos que llegan puntualmente en agosto para la temporada de verano, y al final de enero para la temporada de invierno.
En las vidrieras, los carteles que anuncian las ofertas dicen prix cassés, soldes o reductions.

Compras accesibles

En el otro extremo está la cadena Tati (4, Bd. de Rochechouart, metro Barbès; 76 Avenue de Cliché, metro La Fourche), la más barata de París, que ofrecía, por ejemplo, remeras y pantalones infantiles a 3 y 5 euros, respectivamente, para el comienzo de clases de septiembre, y hasta un vestido de novia a partir de 60. Hay además un Tati Or, que vende alhajas más baratas. Algunos locales especializados ofrecen ropa degriffé, es decir de marca, pero sin etiqueta. La Rue d´Alésia, desde la estación de metro Alésia hasta la estación Plaisance, está consagrada a estas boutiques, en saldo o remanentes de stock.
Finalmente, de la mano del vintage, se puede encontrar tesoros en mercados de pulgas y ferias.
Algunas direcciones: Marché aux Puces: Porte de Clignancourt: Av. de la Porte de Clignancourt, metro Porte de Clignancourt. De sábado a lunes, de 7 a 19.30. Porte de Montreuil: Av. Du Dr. Lemière. De sábado a lunes, de 7 a 20. Porte de Vanves: Av. Lafenestre, metro Porte de Vanves. Los fines de semana, de 7 a 19. Marché Beauvau: Place d´Alligre. De 7.30 a 12.30, menos el sábado.

Habitación para dos, por 40 euros, en las afueras de la ciudad

París dispone desde cadenas de hoteles accesibles, con todas las comodidades necesarias, situadas generalmente en la periferia inmediata de la ciudad, hasta albergues de la juventud.
Cuando se viaja en auto, lo ideal son los hoteles de las afueras, en los principales nudos de conexión de las autopistas. De todos modos, la mayoría de ellos son accesibles también gracias a la excelente red de transporte público de la capital francesa.
La cadena Formule 1 posee siete hoteles en las afueras de París, con habitaciones para una, dos o tres personas. Los Formule 1 tienen un baño compartido en cada piso. Todas las habitaciones tienen una cama doble y una simple, y TV. Se los encuentra en la Porte de St. Ouen, Saint Denis Centre Basilique, Gennevilliers Asnières, Saint Denis Stade, Roissy Charles de Gaulle Paris Nord, Porte de Montreuil y Porte de Chatillon, con tarifas que varían entre 32 y 40 euros. http://www.hotelformule1.com/  
En la misma línea se encuentra la cadena Etap Hotels, con 18 establecimientos en Saint Maurice, La Villette, Issy Les Moulineaux, Porte d´Italie, Porte de Bercy, Porte d´Orléans, Porte de Vanves, Porte de Pantin, Porte de Saint Ouen, Gennevilliers Asnières, Porte de Bagnolet, Roissy Charles de Gaulle Paris Nord, Porte de Vincennes, Porte de Montreuil. Tienen habitaciones para una, dos o tres personas, con una cama doble y una simple, y TV. Las tarifas oscilan entre 39 y 51 euros. http://www.etaphotel.com/  Una opción algo mejor, con baño privado y habitaciones con entrepiso, para un máximo de cuatro personas, son los hoteles de

la cadena B&B, también repartidos por toda Francia. Las habitaciones tienen TV y teléfono. Las tarifas varían entre 35 y 60 euros.
En Internet: http://www.hotel-bb-com/  
Estas cadenas se encuentran generalmente en los centros de conexión de las principales autopistas, concentradas unas junto a otras, y rodeadas de restaurantes que ofrecen menús accesibles. Estos hoteles ofrecen, además, desayunos autoservicio entre 4 y 6 euros por persona. Hay que tener en cuenta que se llenan muy rápido, de modo que es imprescindible reservar con anticipación.
Dentro de París hay otra opción atractiva: el Centre International de Séjour, de París, gestiona dos centros de alojamiento en el sudeste de la ciudad, a precios muy convenientes. Se trata del Maurice Ravel y el Kellermann. Entre ambos ofrecen 600 camas. Cobran 25 euros por persona, con desayuno en habitación doble. http://www.cisp.asso.fr/   

Descuentos, pases y días free en museos y centros culturales

Imposible seguirle el ritmo a París, aunque uno esté preparado. Entre conciertos, eventos, ferias, funciones de teatro, nuevas películas, congresos y demás, tener una brújula es imprescindible. Se llaman Pariscope y Zurban, y son dos de las publicaciones más completas que llegan cada semana a los quioscos para presentar las propuestas culturales y de espectáculos. Pariscope cuesta 40 centavos de euro, una inversión más que provechosa para tener los horarios y programas de cine, teatro, conciertos, galerías de arte y exposiciones, además de salidas para chicos.
Zurban cuesta un euro y, en un formato más de revista, cataloga todas las opciones de las salas de cine, los conciertos, las exposiciones, los teatros, los restaurantes recomendados, los bares, las salidas nocturnas y los paseos de compras.
Pero para pagar menos hay que recurrir a Internet. Gracias al sitio http://www.billetreduc.com/ se consigue entradas con reducciones interesantes sobre una selección de espectáculos, exposiciones, café-teatro, danza, óperas, conciertos, bares temáticos, discotecas, eventos deportivos, cines, festivales, parques temáticos, cruceros por el Sena y muchas otras salidas. Las ofertas, que se consultan en el sitio, se renuevan permanentemente.
Otro truco interesante para conseguir entradas a espectáculos hasta con el 50% de descuento es pasar por los quioscos de la plaza de la Madeleine y la estación Montparnasse: allí se venden entradas para el mismo día, con grandes descuentos, pero no hay para todos los espectáculos.
Además, algunas cadenas de cine ofrecen descuentos para abonos. Es el caso de las salas Gaumont, UGC y MK2.
Como en todas las ciudades, los pases son también una buena opción para abaratar las salidas culturales durante una estada. París propone una tarjeta para los museos y monumentos, la Carte Musée-Monuments, que permite ingresar en más de 35 establecimientos de fama internacional: el Louvre, d´Orsay, Arts Décoratifs, la Conciergerie, el Arco de Triunfo, el Museo Rodin, el Panteón, las Torres de Notre Dame. Al mismo tiempo, la tarjeta sirve para ingresar en museos temáticos menos conocidos y hasta insólitos: los museos de la Música, de la Moneda, de la Publicidad, de la Moda, de la Asistencia Pública.
El pase da acceso libre y prioritario a todos estos museos y monumentos, con visitas ilimitadas durante su plazo de vigencia. También es válido para muchos otros museos de la región parisiense, entre otros, los castillos de Chantilly y de Vincennes, el Palacio de Versalles, la basílica de Saint Denis y el Museo de la Porcelana de Sèvres. La Carte Musées-Monuments se propone en tres fórmulas: cuesta 18 euros por un día, 36 por tres días y 54 por cinco días (siempre consecutivos).
En Internet http://www.parismuseum.pas.fr/  
Finalmente, para los presupuestos más ajustados, hay que saber que muchos museos y centros culturales en París tienen días gratuitos. El Centro Pompidou no cobra entrada el primer domingo de cada mes. El Louvre propone por 13 euros un billet jumelé que permite acceder a las colecciones permanentes y las muestras temporarias del museo, y además abre sin cargo el primer domingo de cada mes y el 14 de julio. En Internet se puede consultar en el sitio http://www.louvre.fr/  
Muchos otros museos no cobran entrada el primer domingo de cada mes: el Nacional Eugène Delacroix, el Nacional del Medioevo (termas de Cluny), el d´Orsay, el Rodin y el Nacional Picasso, entre otros.  Por Pierre Dumas para LA NACIÓN  
 



 

El Arco de Triunfo, imperdible

En Internet se puede conseguir descuentos en los cruceros por el Sena

La famosa Torre Eiffel, símbolo de la capital francesa

El subte es lo más económico y llega casi a todos lados

Europa en Tren

Índice


Fuente: La Nación Turismo: Lugares & Viajes, Domingo 18 de septiembre de 2005