|
Dieciocho kilómetros de
pórticos y galerías cubiertas de mármol son parte, apenas, del marco de
las plazas barrocas y antiguos cafés de la ciudad de Turín, donde el norte
de Italia gira alrededor de la industrialización y la pasión por el arte y
la buena mesa. Una ciudad de 2000 años que casi pueden verse desde las
murallas de las Puertas Palatinas hasta el diseño más rabiosa- mente
moderno. En el camino, quedan las iglesias renacentistas, los palacios y
residencias reales -Turín es casi una construcción de los duques de
Saboya- y el Cuadrilátero Romano, un mundo de calles estrechas y raros
comercios donde se juega lo mejor de la vida nocturna. Entre esa
espléndida colección, hay dos museos que nadie debería dejar de visitar.
Uno, es el Museo Egipcio; el segundo es el Museo de Cine, que funciona en
la esbelta Mole Antonelliana, una torre de 167 metros de altura: un icono
de la ciudad. En 1862 estaba destinada a ser un gran templo para la
colectividad judía de Turín Pero la idea nunca se concretó y la comunidad
cedió el edificio a la ciudad. Hasta llegar a ser esta suerte de máquina
de fantasías que es hoy, la torre cobijó los diversos sucesos y
celebraciones.
Máscaras y papiros
El Museo Egipcio de Turín es, según expertos, el segundo de importancia
del mundo: una soberbia colección de más de 30 mil piezas, articulada en
tres plantas. Hacia el 1600 los Saboya adquirieron la Mesa Isíaca, una
mesa de bronce con representaciones de ceremonias en honor de la diosa
Isis. Fue descubierta en Roma, en el 1527, y su hallazgo permitió
continuar seriamente los estudios sobre cultura egipcia. Gran parte de la
colección fue reunida a fines del siglo XVIII, bajo la dirección de Carlos
Manuel III. Ese momento es fundamental para la formación del. Museo, el
redescubrimiento del Antigua Egipto y el nacimiento de la egiptología.
Aquí se pueden ver sarcófagos de momias espléndidamente decorados y una
colección de objetos de la vida cotidiana, entre los que hay, y es difícil
elegir, sandalias, una túnica de lino del año 2300 a.C., collares y
frascos con cosméticos. Uno de los símbolos del Museo es la estatua del
faraón Ramsés II, en granito negro. Esta sería una de las más importantes
esculturas egipcias, utilizada en el desciframiento de jeroglíficos. Pero
hay muchas más piezas en piedra -calcárea, basalto, diorita- que hablan de
la sabiduría de los artesanos egipcios. Todas las piezas tienen el valor
de documento excepcional y dan cuenta de las tradiciones religiosas y
funerarias. Como la asombrosa Tumba de Kha, la cámara funeraria de un
arquitecto del año 1400 a.C. y de su mujer, Merit, descubierta en 1906 en
Deir-el-Medina. La tumba contiene las herramientas de Kha -plumas y una
tablilla para escribir-, ropa, comida y hasta un juego para pasar las
horas eternas. A Merit, se le dejó una peluca y un peine.
En otra de las salas, dedicada al Culto de los Muertos, se exhiben,
increíblemente completos, cuatro Libros de los Muertos, esa suerte de guía
que diseñaron los egipcios. Entre los consejos más conmovedores, la
fórmula para que el muerto no perdiera su nombre ni sus recuerdos.
Una fábrica de sueños
Inaugurado en el 2000, el Museo del Cine comprende, a grandes rasgos, tres
áreas: una, dedicada a la arqueología del cine, muestra juegos de luces y
sombras, sombras chinas y animación. Comienza también, a descubrir
los mecanismos de la óptica. La segunda reproduce las primeras películas y
la historia de los hermanos Lumiére y su locomotora, aquella que aterró a
los espectadores. Después, aparece La máquina del
cine: todo lo que está detrás de la gran industria que es hoy,
desde la concepción de un guión hasta el público.
Del cine mudo al digital, del romanticismo a los dinosaurios, desde la
linterna mágica y las fantasmagorías a los efectos especiales, todo cabe
en estos sorprendentes 3.200 metros cuadrados con maxipantallas colgantes,
que reproducen cine mudo. Todo, desde el bombín de Chaplin hasta el corsé
de Marilyn Monroe. |
DATOS
ÚTILES
Museo Egipcio: Abierto de martes a sábado de 9 a 14 y de 15 a 19
horas. Vía Accademia delle Scienze 6. La entrada cuesta 6 euros.
Museo del Cine: Martes a viernes de 9 a 20 horas, los sábado hasta
las 23. Vía Montebello 20. La entrada cuesta 6 euros.
En
Internet:
www.turismotorino.org
 |
|
Icono: Una postal clásica de Turín en
la que se recorta la
Mole Antonelliana |
|
|
 |
|
Diosa: El afiche de "Gilda", uno de los
que puede verse
en el Museo del Cine |
|