El Tren de la Fresa Parte II
                                                                                      Cuando lo excepcional se vuelve cotidiano

Unos cuantos años atrás, un aficionado, Mariano Gómez Parrando de Madrid, entusiasta del vapor para más señas, envió cartas a organismos oficiales y prensa solicitando la vuelta de las máquinas de vapor de RENFE remolcando trenes turísticos naturalmente. El contenido de las misivas era convencer de la viabilidad de un proyecto que el tiempo se ha encargado de demostrar lo acertado de su idea.

El día 12 de mayo de 1985, procedente de Príncipe Pío, llegó a Delicias-Empalme la composición inaugural del "Tren de la Fresa". Los viajeros esperaban ansiosos la llegada del tren para iniciar un viaje que les llevaría no solamente hasta Aranjuez, sino también al pasado en forma de recuerdo para algunos y otros, los más jóvenes, conocerían como habían viajado sus antecesores. Cuatro de los cinco sentidos se impregnaban de la atmósfera de los trenes de antaño: la imagen majestuosa de una locomotora de vapor avanzando pausadamente sobre la vía; el ambiente recoleto de la estación de Delicias-Empalme; el sonido del vapor, del silbato; el traqueteo de las ruedas al pasar por las uniones de los carriles; palpar la madera de los veteranos coches de viajeros; utilizar las correas de cuero para bajar los cristales y el olor o aroma, como se prefiera, del aceite caliente que se respiraba en las proximidades de la locomotora. Muchos aficionados se dieron cita ese día y durante años han permanecido fieles para que un sueño hecho realidad no se desvaneciera. El "Tren de la Fresa" tiene ya su pequeña historia tras doce años de funcionamiento. El profano en temas ferroviarios no habrá observado cambios, para él la composición está formada por una locomotora de vapor y "vagones" de madera. 
La realidad es distinta porque aunque el material básico es locomotora, 
furgón y coches, a lo largo de estos años el "Tren
de la Fresa" ha sido remolcado por casi todas las locomotoras de vapor activas de ancho RENFE y el material remolcado ha estado sometido a intensas curas de rejuvenecimiento para mantenerlo activo durante muchos años. El "Tren de la Fresa" también ha tenido la fortuna de ser remolcado por doble tracción de locomotoras de vapor, un hecho poco habitual dentro y fuera de nuestro país, y no una, sino varias veces, sobre todo durante el verano de 1989. Los coches de viajeros fueron en principio tres y después se añadió otro más. El furgón de acompañamiento también ha cambiado, al principio era un J-300.000 con friso de madera y después un vehículo de la misma serie DV-340.000 de los que se utilizaban como vehículo de acompañamiento en las composiciones de la época del vapor. El furgón es una parte indisociable de esta encantadora composición.
El antecedente del "Tren de la Fresa" fue una circulación especial que salió de Atocha y llegó hasta Aranjuez el día 27 de mayo de 1984. Una larga y heterogénea composición de coches recorrió el trayecto en un tiempo récord pero no en cuanto a su corta duración sino todo lo contrario. Un falsa alarma de bomba hizo que se suspendiera el servicio ferroviario y la composición tuvo que aguardar durante varias horas hasta que se revisó la vía. 

La impresionante 1.700 maniobrando en la estación de Aranjuez con la composición del "Tren de la Fresa". La caseta de enclavamientos, contemporánea como mínimo de la locomotora, ayuda a crear ambiente ferroviario de la época del vapor (21/05/88).

El público abarrotaba la estación de Aranjuez y sus proximidades. El simple hecho de cambiar un desvío, el que permitía la entrada del tren al andén principal de la estación, hizo que un clamor popular anunciara la llegada de la composición mucho antes de escuchar sus pitidos o de oír el mensaje por la megafonía. La locomotora tenía que desplazarse hasta Algodor para cambiar el sentido de marcha en el puente giratorio y aprovechando la ocasión se enganchó un coche para que los aficionados pudieran acompañar a la máquina en su viaje. La llegada del tren, a la caída de la tarde, a la estación de Atocha fue realmente espectacular y se podía advertir su presencia en la lejanía por el largo penacho de humo negro que salía por la chimenea de la locomotora. En la época del vapor los trenes efectuaban majestuosas entradas en esta ya mítica estación porque la llegada a los andenes estaba precedida de una larga cuesta y las máquinas se empleaban a fondo arrastrando pesadas composiciones. Del éxito de esta experiencia surgió la circulación del "Tren de la Fresa" que se puso en marcha un año más tarde. El  problema  que  se  planteó  fue  donde  estacionar  la  composición  durante  la 
semana, lejos de los amigos de lo ajeno y de las piedras de los vándalos. La solución fue utilizar las vías de Príncipe Pío, después durante un corto espacio de tiempo, en el depósito de Atocha, en ocasiones en Chamartín y finalmente en el propio Museo de Delicias. Esta última solución, la más práctica para evitar recorridos en vacío, se adoptó cuando el recinto reunió las necesarias condiciones de seguridad. Hoy día, el "Tren de la Fresa" se codea con el tren más rápido de nuestro país y comparte la marquesina de la moderna estación de Madrid-Puerta de Atocha, otro hecho insólito fuera de nuestras fronteras. Cuando lo excepcional se vuelve cotidiano se olvidan pronto los esfuerzos que hay que hacer todos los años para que el "Tren de la Fresa" vuelva a funcionar. Horas de dedicación, de reuniones, esfuerzos económicos para que salgan las cuentas y derroche humano de maquinistas y fogoneros para que la composición esté a punto cada fin de semana o festivo. A todos aquellos que hacen posible que el "Tren de la Fresa" esté vivo les damos las gracias desde estas líneas en nombre de MAQUETREN y sus lectores.

A los pocos días de entrar en funcionamiento se observó las enormes posibilidades que tenía el "Tren de la Fresa" a la hora de incrementar la composición y cambiar la locomotora. En la foto, observamos a la locomotora "Vaporosa", tipo 2-4-0 y un coche (ex-Norte), ambos del Regimiento de Zapadores Ferroviarios. Valdemoro (02/06/85).

SMF 240-2015, locomotora del Regimiento de Zapadores Ferroviarios que funciona quemando carbón en el hogar, de ahí la ausencia de la letra "F" que llevan las máquinas adaptadas para quemar fuel. Aranjuez (06/06/85).

Cuando finalizaba el viaje en Delicias-Empalme, el "Tren de la Fresa" continuaba el trayecto, pero sin viajeros, hasta la estación de Príncipe Pío, donde la locomotora invertía la marcha en el puente giratorio del depósito y los coches quedaban estacionados hasta el siguiente viaje. Principe Pío (19/05/85).

El verano del 89 fue sencillamente fantástico. La "1.700" y la "Mikado" remolcaban la composición del "Tren de la Fresa". La mezcla del aroma de la "carbonilla" y las "fuelinas" era irresistible para los aficionados. Las maniobras para invertir las locomotoras en Principe Pío tenían lógicamente doble interés. Estación del Norte (03/06/89).


El Tren de la Fresa

El Precursor del Tren de la Fresa


Fuente: Maquetren - Ed. España Desconocida, SL - Madrid - España  |  Texto y fotos: Antonio G.  Portas