La Era de las Computadoras

Hoy día la mayor parte de los ferrocarriles utilizan para circular la tecnología de las computadoras modernas y los sistemas de control centralizados, un sistema encuadrado dentro una red internacional. Con la seguridad como objetivo primordial, la señalización ferroviaria moderna está entrando en la era de las computadoras.


Los avances realizados en los sistemas de señalización han ido de la mano de la revolución electrónica. Los antiguos semáforos de alambre y polea con sus respectivas cabinas de control situadas a poco más de 1 .600 metros han sido sustituidos por las señales luminosas de colores o en algunos casos por señales sólo visibles por ondas de radio y centros de control de alta tecnología que cubren frecuentemente más de 160 km. de vía.
Enclavamientos
El primer gran paso que se dio de una señalización mecánica a un sistema eléctrico estándar fue en los años 50 y se hizo con los enclavamientos de relés, es decir puestos de enclavamiento electrónico desde los que los elementos de vía se accionan a través de circuitos de relés, en vez de enclavamientos mecánicos.
Dados a conocer en las primeras instalaciones eléctricas de los años 30, los enclavamientos de relés se estuvieron instalando hasta principios de los 90. Entre los últimos de los grandes planes británicos de reseñalización con enclavamientos de relés estaban, por ejemplo, las cabinas de control de Westbury y Exeter, puestas en servicio entre 1984 y 1987 y la de Waterloo, en 1991.
Algunas de las zonas de control de este tipo de centro de señalización son enormes. Edimburgo Waverley, por ejemplo, controla la línea principal de la costa este hasta Glasgow y todo el trayecto desde la frontera escocesa.
Tras los ensayos pertinentes para comprobar la fiabilidad de las técnicas computerizadas trabajando paralelamente con equipos convencionales de relés, la Bristish Railways puso en funcionamiento los IECC (Centros de Control Electrónico Integrados) en diferentes lugares del país.
Estos centros de control no pueden ser más diferentes de las viejas cabinas de señalización mecánica: en ellos no hay palancas, ni instrumentos de bloqueo, ni grandes diagramas de vía. En lugar de todo ello, el teclado de un ordenador y un dispositivo que controla el cursor del panel visual. En la pantalla hay un diagrama de las vías de la zona a controlar con la posición del tren y su identificación.
Para situar una ruta, el responsable coloca el cursor en el lugar correspondiente y presiona un botón. El ordenador se encarga del resto de la operación. Algunos ramales están automatizados con el ordenador situando automáticamente los trayectos, si las normas de seguridad lo permiten. Para que esto sea posible, el ordenador tiene almacenada en su memoria la información de los servicios ferroviarios y recibe al momento los detalles y movimientos de los trenes.


Cuando el Intercity pasa veloz como un rayo, la señal se pone automáticamente en rojo para impedir que pase otro tren. Las señales luminosas de colores han transformado totalmente las operaciones ferroviarias. Las señales funcionan por medio de circuitos de vía - un circuito eléctrico que utiliza los carriles como conductores - y las ruedas producen un corto circuito que activa un conmutador.

 La información va a un ordenador de la sala de control y allí el operador controla el progreso del tren en su panel gráfico. Las señales más pequeñas que hay bajo los focos de las señales de circulación se encienden para indicar velocidad baja en una circulación de maniobras o si la sección frente al tren está ocupada.


Señalización por radio

El tipo de señalización usada en condiciones de poco tráfico, por ejemplo, en las líneas de vía única, - en el que las instrucciones que se dan al maquinista se transmiten por radio -, también tienen una base informática. Las líneas de vía única han requerido siempre una protección especial para evitar las colisiones frontales. En un principio, el maquinista recibía carta blanca por medio de un operario ferroviario, un testigo o un control equivalente.
A excepción de las líneas muertas de vía única que tenían poco tráfico y sólo un operario, el control electrónico o los sistemas de testigo funcionaban de manera que sólo se podía sacar un control cada vez de los instrumentos conectados, y si el maquinista tenía un control por sección, ningún otro tren podía tener otro control para la misma sección.
En los años 60, hubo unas cuantas líneas de vía única que pasaron a tener señales de bloqueo sin testigo. En este tipo de señalización unos circuitos eléctricos especiales verificaban que una vez que un tren fuera señalizado en un tramo de vía única ningún otro tren, en cualquier dirección, podía señalizarse hasta que el primero hubiera abandonado ese tramo.
En una tentativa de recortar gastos prescindiendo de las cabinas de señalización locales, a principios de los años 80 se ideó el sistema de bloqueo por radio (RETB) que funcionó en un principio en las largas vías únicas escocesas. Cada trayecto tiene un centro de control y todos los trenes de la línea están equipados con equipos de radio two-way para la transmisión de datos y mensajes. El centro de control cuenta con un ordenador que dirige las operaciones de los trenes, y, a su vez, cada tren tiene un procesador que maneja una pantalla.
Las vías no tienen las señales normales, sino unos tableros de aviso que hacen las veces de señales avanzadas de precaución en las aproximaciones de los cruces de lazo y tableros de parada que indican a los maquinistas cómo obtener una operación de bloqueo antes de abandonar el cruce de lazo. Las agujas no se controlan ; generalmente están dispuestas para la vía que entra en los cruces de lazo y se pueden desbloquear desde los trenes que abandonan el cruce, para volver a su posición de manera automática por procedimiento hidráulico.
El maquinista, antes de pasar el cruce de lazo para entrar en un tramo de vía única, llama al centro de control por radio, da los datos del tren y solicita el bloqueo correspondiente. E1 controlador por su parte informa al maquinista si es posible el bloqueo, cosa imposible en el caso que hubiera otro tren listo en el tramo de vía única. Si la operación de bloqueo es posible, el controlador introduce los datos del tren en el ordenador y activa un botón; al mismo tiempo, el maquinista aprieta su botón receptor para que una señal de radio envíe el bloqueo al procesador del tren.
El tramo de vía que ha quedado libre para el tren se refleja en la pantalla de la cabina de conducción, permitiendo así al maquinista salir de un cruce para entrar en otro. Únicamente ese tren puede recibir ese mensaje; no se puede enviar ninguna otra información ni mensaje de esa sección a ningún otro tren hasta que el primero la haya dejado y haya devuelto el control o testigo por radio al centro de control.
La radio cubre, además, otros aspectos muy importantes en la red ferroviaria, formando parte del continuo progreso de las comunicaciones entre los trenes y las cabinas de señalización. Si un tren se retrasa en una señal o por una emergencia, los maquinistas tienen que avisar a las cabinas por telé­fono, estando éste situado por lo general junto a las señales. Cuando ocurre algo imprevisto lejos de la señal, pueden pasar varios minutos, quizá media hora, hasta poder enviar un mensaje de ayuda al operador. Pero con las conexiones por radio los maquinistas pueden hablar con el operador inmediatamente.

Códigos luminosos

Las indicaciones de luces de colores se han estado utilizando en los ferrocarriles desde los años 20 y , aún hoy, muchas de las principales líneas son controladas por señales de luces de colores. Los tres colores básicos, rojo, amarillo y verde, se usan en todo el mundo, aunque en algunos países se utilizan combinándolos para indicar al maquinista qué ruta está tomando, o a qué velocidad puede circular.


1.- Rojo-parada: el tren tiene que parar y no puede continuar hasta que la señal indique vía libre.

2.- Amarillo sencillo precaución: hay que estar preparado pues la próxima señal indicará peligro.

3.- Amarillo doble precaución: hay que estar preparado pues la próxima señal indicará precaución.

4.- Verde vía libre: el tren puede proseguir a la velocidad máxima permitida en la línea.

5.- El color verde con el indicador de cruce de luz blanca señala que el sentido de la ruta es hacia la derecha.


La era de las computadoras (continuación)

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