Suspensión neumática

Un sencillo eje puede deslizarse por los carriles con bastante suavidad, pero, a fin de amortiguar los golpes, reducir el desgaste tanto del vehículo como de la vía y proporcionar a los viajeros una marcha suave, se le coloca un sistema de suspensión. Con los años, los ingenieros han ido ideando diferentes dispositivos, pero, en la actualidad, la creencia general es que la naturaleza es quien proporciona la mejor suspensión: un cojín de aire.
De hecho, algunos automóviles de lujo llevaban ese sistema desde hacía varias décadas, por lo que la idea de aplicarlo a los ferrocarriles no es nueva. Sin embargo, un sistema que quiera imponerse requiere un nivel tecnológico considerable para encontrar el grado de confort que demandan los trenes de hoy día.
Dos sistemas de suspensión
El diseño del bogie de un coche varía según los requerimientos de éste, especialmente en lo que se refiere a su potencial de carga y velocidad, pero el principio de la suspensión neumática es el mismo. Los bogies sobre los que circulan los coches modernos de BR utilizan una combinación de muelles y cojines de aire o "balonas". Los muelles actúan como suspensión primaria para amortiguar la mayor parte del golpe, y las balonas como suspensión secundaria.
La suspensión primaria es invariablemente de muelles helicoidales, con amortiguadores para reducir la tendencia natural del muelle a rebotar arriba y abajo. La suspensión secundaria tiene unas balonas sobre las que reposa la caja del coche. Ésta es la característica visual más específica del sistema, la cual se asemeja bastante a una cámara de rueda de camión.


Bogie moderno con unidad de suspensión neumática

Este tipo de bogie se puede ver en los coches remolque de muchas de las últimas Unidades de BR. La suspensión primaria consiste generalmente en muelles helicoidales, con amortiguadores para reducir el efecto que produce la tendencia natural de los muelles a rebotar arriba y abajo. La suspensión secundaria está formada por una balona sobre la que se asienta el bastidor de la caja.


La balona se hincha con aire comprimido, y su volumen está controlado por una válvula de nivelación, la cual vigila constantemente la cantidad de aire en relación con el peso del tren al subir o bajar los viajeros. Cuando el peso varía, la caja del coche empuja más hacia abajo las balonas tendiendo a comprimirlas, o sube, dejando que se expandan. Una válvula de nivelación admite o expulsa el aire, a fin de permitir que la balona vuelva a su forma original. Este proceso mantiene el coche a una altura constante sobre el nivel del carril.
Si bien la suspensión neumática es más compleja que la convencional de muelles, además de ser más cara de instalar y mantener, el sistema tiene muchas ventajas. La balona mantiene separado de modo efectivo el coche del bogie, de modo que no sólo amortigua muy bien los golpes, sino que además reduce de modo considerable la transmisión de ruido al interior del coche, haciendo la marcha mucho más suave.


Unidad de suspensión neumática sección transversal

La suspensión secundaria del bogie está formada por una balona Ilena de aire comprimido. Una válvula de nivelación controla el aire de la bolsa. A medida que varía el peso del coche, según la gente entre o salga del tren, el chasis del coche sube o baja sobre la bolsa, y ésta se comprime o expande con la acción. De esta forma, la caja del coche se mantiene siempre a una misma altura sobre el nivel del carril.


Frenado más suave
El frenado de carga variable es relativamente fácil de conseguir una vez que se tiene instalada la suspensión neumática. Dado que las bolsas de aire vigilan la presión en relación al número de pasajeros, este parámetro se puede medir e integrar en el sistema de frenado, de modo que la fuerza del frenado pueda ajustarse de acuerdo con la carga.


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Fuente: El Mundo de los Trenes - Ediciones del Prado S.A. - Madrid - España